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¡Chist! ¿Ya lo sabes todo sobre las onomatopeyas?

La onomatopeya es una palabra formada a partir de la imitación de un sonido o un ruido, es decir, de su percepción acústica. Como la percepción es subjetiva, las onomatopeyas difieren en distintos idiomas. También se llama así la figura retórica que consiste en el uso de onomatopeyas.

Onomatopeyas: casos destacados

Las onomatopeyas cubren un campo amplísimo que va desde el ruido que se hace al andar hasta el de las campanas, pasando por un gran abanico de reproducciones sonoras como el ruido de la ropa, el de los medios de transportes y muchos otros. No obstante, hoy solo vamos a hablar de dos de los temas que más llaman la atención: animales y cómics.

Sonidos de animales

onomatopeyas, animales
Fuente: Soundimals.

Es curioso ver cómo se escriben los sonidos de los animales en distintos idiomas. Os mostramos algunos ejemplos, aunque puede haber otras opciones para cada idioma:

  • Pájaro: alemán: tschiep, tschiep; japonés: pyu pyu; griego: tsiutsiu; inglés: tweet-tweet; francés: cui-cui; italiano: cip cip; castellano: pío, pío; catalán: piu-piu o xiu-xiu.
  • Gallo: alemán: kikeriki; neerlandés: kukeleku; francés: cocorico; japonés: kokekokkoo; inglés: cock-a-doodle-doo; castellano: quiquiriquí; catalán: quicquiriquic.
  • Perro: alemán: wau-wau; francés: ouah-ouah; inglés: woof-woof; japonés: wan wan; italiano: bau bau; castellano: guau, guau; catalán: bub-bub.

Cómics

onomatopeyas
Astérix, el famoso galo de las aventuras de Goscinny y de Uderzo.

El género del cómic se caracteriza principalmente por la reproducción de la lengua oral en forma escrita, hasta el punto de que cuando leemos tenemos la sensación de estar escuchando lo que pasa en las viñetas. En este sentido, uno de los elementos clave del lenguaje oral son las onomatopeyas. Algunas típicas del género pueden ser:

  • Expresión de dolor: francés: aïe, ouille; inglés: argh, ouch, augh; japonés: u; castellano: ay, uy; catalán: ahaiohoiui.
  • Llanto: francés: hiii-hiii, ouinn; inglés: boo-hoo; japonés: eeee, miiii, hu-e; castellano: buaaa; catalán: buaaà (o buààà).
  • Golpe: francés: paf, baf; inglés: bam, sock, bash; castellano: zas, paf; catalán: clacpofpim-pam.

El «sonido simbólico» del japonés

Un caso especial lo encontramos en japonés y en el manga, claro. En japonés se utilizan mucho las onomatopeyas, más allá de los simples efectos sonoros como el de un teléfono (ring) o de algo que se cae al suelo (paf o plof).

Existe un número incalculable de onomatopeyas que también adoptan funciones verbales y adverbiales y que en algunos casos hacen referencia a acciones, estados o emociones que no necesariamente tienen un sonido asociado. Por lo tanto, se trata de una especie de «sonido simbólico» o fonosimbolismo, que es la idea de otorgar un valor psicológico a las vocales y a las consonantes. Asimismo podemos encontrar onomatopeyas para sonidos como la lluvia (para para), para el calor del sol (poka poka), para la cualidad de «desordenado» o «confuso» (gocha gocha) o para el adverbio «tímidamente» (osoru osoru).

Apuntes sobre las onomatopeyas en castellano

  • Las onomatopeyas formadas por repetición de uno o varios elementos se escriben normalmente con comas, pero pueden unirse con guion si se trata de una sucesión unitaria y continua: ja, ja, ja / ta-ta-ta-ta.
  • Cuando se unen con guion, cada elemento también es independiente a efectos de acentuación: blablablá, pero bla-bla-bla (cada elemento es un monosílabo).
  • También se pueden usar los puntos suspensivos para un largo espacio de tiempo entre sonidos: toc... toc… toc…
  • Las onomatopeyas pueden ser un recurso para la formación de nuevas palabras: piar, miar (derivación), el tictac del reloj, el gluglú del pavo (sustantivación).
  • Para expresar énfasis, no son raros los alargamientos de las onomatopeyas, en ocasiones incluso con secuencias consonánticas: chssss! (para pedir silencio), ¡buuuum! (un estallido fuerte).

Para más información, puedes realizar una consulta en el buscador en línea de la Nueva gramática de la lengua española de la Real Academia Española o buscar en esta lista elaborada por José Martínez de Sousa y recogida por la página web de la Fundación del Español Urgente.

Demanda de traducción en 2013 y previsiones para 2014

Un año más, la demanda de traducción de las empresas españolas mantiene las tendencias ya marcadas por el estudio ELAN de la Unión Europea, que ya comentamos en nuestro post sobre los idiomas a los que traducen las empresas españolas. Así, pues, los idiomas de destino más solicitados por dichas empresas durante el 2013 han sido el español y el inglés, seguidos por el francés, el alemán y el portugués. Esto refleja el interés de las empresas por ofrecer la información en los idiomas de más amplio alcance, como son el inglés y el francés.

Este último se encuentra en auge debido, entre otras cosas, al gran número de empresas, que, viendo la dificultad de vender en el mercado interior, han empezado a exportar a antiguas colonias francesas cuyos mercados les ofrecen oportunidades. Entre éstos destacan Argelia y Marruecos, dos mercados que han hecho aumentar la demanda de traducción al francés por parte de las empresas españolas.

Demanda de traducciónPor otro lado, es importante destacar el aumento de la demanda de traducción que han experimentado idiomas más exóticos como, por ejemplo, los de Europa del Este. Igual que en el caso anterior, ante la crisis española, un gran número de empresas han detectado oportunidades de venta para sus productos en estos países y han empezado a traducir su documentación al polaco, el rumano y el ruso con el objetivo de entrar en estos mercados emergentes. La demanda de traducción al chino también está experimentando una subida significativa, ya que China se ha situado como segunda economía mundial y muchas empresas españolas han empezado a exportar al gigante asiático.

Por sectores, las empresas que más traducciones han solicitado han sido las ingenierías y las consultoras, sin olvidar a los fabricantes industriales y las aseguradoras, que siguen teniendo un peso importante como clientes de traducción habitual.

En general, las empresas han optado por traducir contenidos comerciales y publicitarios y documentos financieros y legales. En referencia a la documentación comercial y publicitaria, los contenidos más traducidos han sido, en primer lugar, los contenidos de páginas web, seguidos de la traducción de catálogos, material promocional y notas de prensa. En cuanto a la documentación financiera y legal, las cuentas anuales, las escrituras y los contratos siguen siendo los principales documentos traducidos por las empresas españolas.

Las previsiones para el 2014 son el crecimiento de la demanda de traducción causado, a su vez, por el incremento de las exportaciones y la realidad de un mundo cada vez más globalizado, así como un aumento de la diversificación de los idiomas utilizados por las compañías en un intento de adaptarse a los nuevos mercados emergentes.