N. de la T.
Traducción y otros animales
calcos, inglés, calcos y préstamos

¿Por qué lo llaman género cuando quieren decir sexo?

Quién no ha dicho, oído o leído expresiones del tipo: concierto tributo, violencia de género, perfil bajo, cifras conservadoras, soporta Windows. Calcos que en un primer momento rascan como un arco deshilachado, pero que acaban por infiltrarse y moverse entre nosotros como si siempre hubieran estado ahí.

Calcos y préstamos del inglés en español

Selfi, RAE, calcos, préstamos, calcos y préstamosEl influjo del inglés en el español actual a ambos lados del atlántico es indudable, con la consecuente proliferación de calcos y préstamos. El DRAE define los calcos semánticos como la «adopción de un significado extranjero para una palabra ya existente en una lengua». También los hay de sentido, de forma, de norma, etc. que ya han sido ampliamente explicados en la literatura académica. Este fenómeno natural, dada la mencionada influencia de los países anglosajones, no es necesariamente negativo y cuenta con fervorosos activistas cuya entrega en ocasiones roza el paroxismo: abran cualquier revista de moda y alucínense. Y hablando de moda, venga un vídeo bromista a este respecto.

En general, se producen de forma inadvertida para el hablante y se adoptan por diversos motivos, uno de los principales es las traducciones descuidadas.

De ahí lo oportuno de poner en evidencia este abuso, y valgan cuatro calcos innecesarios como botón de muestra:

calcos, español, préstamos, calcos y préstamos

  • Un tributo es un impuesto, no un homenaje. Tal vez un homenaje a Hacienda, pero ya me entienden.
  • Un santuario no es un refugio ni un rincón recoleto, así que nada de convertir la casa en un santuario, a no ser que el fervor religioso se apodere de uno.
  • Un pastel está bueno, riquísimo, lo que ustedes quieran, pero no delicioso, que además queda cursi a tope.
  • Pero la palma se la lleva género. Por favor, las personas, animales y plantas tienen sexo, no género, cuyo uso incluye de regalo un tufillo mojigato.

Utilizar una expresión extraña cuando existen formas naturales en la lengua receptora es del género bobo, si me permiten la retranca. Sobre todo cuando se hace con alevosía como en el último ejemplo. Aquí les dejo una prueba de ello, que no evidencia.

Finalmente, el hablante es libre de utilizar la lengua como mejor le plazca, pero la traducción (vean cómo arrimo el ascua a mi sardina) debe ser realizada por un profesional que sea capaz de ver más allá de la aparente equivalencia.

préstamos, calcos y préstamos

 

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInGoogle+

Déjanos un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *