Etiqueta: Real Academia

Concordancia gramatical: ¿palabras clave o claves?

En esta entrada de recomendaciones lingüísticas comentamos algunos casos especiales sobre concordancia gramatical que pueden generar dudas.

La concordancia gramatical es la norma que exige que distintos elementos de una oración concuerden entre ellos. Según esto, entonces, ¿se debe decir «El 23 por ciento de las empresas crece» o «El 23% de las empresas crecen»? y ¿sería «La cebolla y la zanahoria picada» o «La cebolla y la zanahoria picadas»?

Empecemos por el principio. Se pueden distinguir dos tipos de concordancia:

La concordancia nominal

Es la que establece el sustantivo con el adjetivo y los determinantes que lo acompañan: coincidencia de género y número.

«Esos perritos dormilones» (determinante, sustantivo y adjetivo en masculino plural)

concordancia, concordancia gramatical, recomendaciones lingüísticas, perros

Algunos casos especiales de la concordancia nominal

  1. Adjetivo pospuesto que califica a dos o más sustantivos coordinados. Se recomienda que el adjetivo vaya en plural y en masculino: «Tiene el pelo y la barba enmarañados». Si ambos sustantivos son femeninos el adjetivo coordinará en femenino: «la cebolla y la zanahoria picadas».
  2. Adjetivo antepuesto que califica a dos o más sustantivos coordinados. Lo normal es que concuerde solo con el más próximo, tanto en género como en número: «La indispensable vigilancia y control nocturnos brillan por su ausencia».
  3. Dos sustantivos en aposición (carril bici, estado miembro, empresas líder, etc.). En general, solo el primer sustantivo suele llevar la marca de pluralaunque algunos casos presentan alternancias. Tanto palabras clave o copias pirata como palabras claves copias piratas son expresiones posibles y correctas.
  4. Sustantivos epicenos. El género gramatical del sustantivo y el sexo del ser animado al que designa no coinciden: «La personaje principal»; lo correcto sería «El personaje (femenino) principal».
  5. de tipo o de carácter + adjetivo. El adjetivo que expresa dicha característica ha de ir en masculino singular, pues debe concordar con las palabras tipo o carácter:  «una razón de tipo estratégica»; lo correcto sería de tipo o de carácter estratégico.

Concordancia verbal

Es la que se establece entre el verbo y su sujeto: coincidencia de número y persona.

«Los perros estaban preparados para la lluvia» (3ª persona del plural)

recomendaciones lingüísticas, concordancia, concordancia gramatical, perros

Algunos casos especiales de la concordancia verbal

  1. Varios elementos unidos por una conjunción copulativa. Si los elementos coordinados se refieren a entidades distintas, el verbo va en plural: «Las prisas y los nervios le jugaron una mala pasada»; pero si se refieren a una misma cosa o se trata de elementos gramaticalmente neutros, el verbo va en singular: «La poeta y dramaturga recibió el premio», «No le gusta que la interrumpan y la molesten mientras trabaja».
  2. Los nombres colectivos pueden ser determinados, como familia orquesta, y entonces concuerdan en singular, o indeterminados, como grupo docena, caso en el que es posible la concordancia tanto en singular como en plural: «La orquesta tocó mi canción favorita», «Un grupo de manifestantes ocupó/ocuparon las calles».
  3. La mayoría, el resto, la mitad, el diez por ciento, etc. En general, es posible poner el verbo tanto en singular (concordando con el sustantivo cuantificador) como en plural (concordando con el sustantivo plural), siendo más habitual la concordancia en plural: «La mayoría de los electores concurrieron a la votación»/ «La mayoría de los electores concurrió a la votación». En el caso de los porcentajes, con el verbo ser se emplea el plural: «El 30 % de los habitantes son médicos».
  4. uno de los que + verboLa concordancia gramaticalmente más correcta es la que lleva el verbo en plural: «Fue uno de los que llegaron a la meta».

Para más información sobre aspectos de concordancia gramatical, consulta la página correspondiente del Diccionario panhispánico de dudas.


Fuente: DPD, RAE, Fundéu

Parejas equívocas: ¿hecho o echo? ¿Deber o deber de?

Dedicaremos esta entrada de recomendaciones lingüísticas a comentar las diferencias entre algunas expresiones que en ocasiones pueden llevar a confusión. Se trata del uso de las palabras siguientes: echo, echa, echas y hecho, hecha, hechas; deber y deber de.

Echo de «echar» y hecho de «hacer»

  • El verbo echar tiene varias acepciones según el contexto, pero a grandes rasgos significa algo como «tirar», «poner o depositar» y «expulsar». No debe escribirse con h- inicial, error frecuente en las formas de presente echo, echa, echas, por homofonía con las formas del participio de hacer (hecho, hecha, hechas).

Echo una carta al buzón.

Echa más sal al guiso.

Echó a los violentos del local.

Echarás sangre, sudor y lágrimas.

Algunas expresiones de uso frecuente con el verbo echar son:

echar en falta echar de menos: notar la falta (de alguien o algo)

echar(se) a perder: estropear(se)

echar(se) atrás: no cumplir una promesa o compromiso. 

echar(se) a + infinitivo: con algunos verbos, perífrasis que indica el comienzo de la acción expresada por el infinitivo [echar(se) a volar, echar(se) a correr].

  •  Las formas hecho, hecha, hechas corresponden al participio del verbo hacer y que se escriben con h, al igual que el sustantivo masculino hecho («cosa que se hace o que sucede»).

Este invierno ha hecho mucho frío.

Ha dejado hecha la cena.

Una vez hechas todas las preguntas, proseguimos.

Algunas expresiones de uso frecuente con el participio de hacer son:

dar por hecho: considerar que algo esperado ya se ha realizado

haberla hecho buena: equivocarse, hacer algo perjudicial para un fin determinado

Me encanta leer. De hecho, leería en cualquier parte.

echo, recomendaciones lingüísticas, echo o hecho, deber o deber de

¿Deberdeber de?

El verbo deber puede funcionar como auxiliar para perífrasis de infinitivo:

  • deber + infinitivo. Denota obligaciónDebemos llegar a un acuerdo al final de esta semana.
  • deber de + infinitivo. Denota probabilidad o suposición: Debe de haber salido, porque no contesta.

Por lo tanto, no es apropiado usar deber de + infinitivo con sentido de obligación:  Debería de hacer más ejercicio. 

Sin embargo, para indicar posibilidad o suposición sí se puede emplear deber tanto con la preposición de como sin ella: Deben de ser las nueve, Deben ser las nueve.


Fuente: RAE, DPD, Fundéu
Foto: Laëtitia Buscaylet

El agua, mucha agua: sustantivos femeninos con /a/

¿La agua o el agua? ¿Este agua o esta agua? En esta entrada sobre recomendaciones lingüísticas te explicamos las normas de uso de artículos y otros determinantes delante de sustantivos femeninos que comienzan por /a/.

Artículo ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/

El artículo definido femenino la toma la forma el cuando va antepuesto a sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica (la vocal tónica de una palabra es aquella en la que recae el acento de intensidad: [água]). Gráficamente ha, por lo tanto:

la agua > el agua

la hacha > el hacha

Ante sustantivos que comienzan por /a/ átona se usa hoy, únicamente, la forma la: la amapola, la habitación.

Este cambio solo se da cuando el artículo precede inmediatamente al sustantivo, y no cuando entre ambos se interpone otro elemento: el agua fría, pero la mejor agua; el hacha del leñador, pero la afilada hacha.

Puesto que estas palabras son femeninas, los adjetivos deben concordar siempre en femeninoel agua clara, el hacha afilada (y no el agua claro, el hacha afilado).

Este fenómeno solo se produce ante sustantivos, y no ante adjetivos (la árida tierra).

En el caso del artículo indefinido, la forma femenina una se sustituye por un ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónicaun águila, un hacha. Aunque no se considera incorrecto, hoy es infrecuente en estos casos el uso de la forma una: una águila, una hacha.

recomendaciones lingüísticas, recomendaciones linguisticas, Esta agua, el agua, mucha agua

Apócope, ¿sí o no?

Los determinantes indefinidos alguna y ninguna pueden adoptar las formas apocopadas (algún alma, ningún alma) o mantener las formas plenas (alguna alma, ninguna alma). Sin embargo, es más frecuente que se usen las formas apocopadas.

Si entre el indefinido y el sustantivo se interpone otra palabra, no se produce nunca la apócope: alguna majestuosa águila, ninguna afilada hacha. También cuando el adjetivo va pospuesto debe concordar en femenino con el sustantivoalgún águila majestuosa, ningún hacha afilada (no algún águila majestuoso, algún hacha afilado).

Al tratarse de sustantivos femeninos, con los demostrativos este, ese, aquel o con cualquier otro adjetivo determinativo, como todo, mucho, poco, otroetc., deben usarse las formas femeninas correspondientes: esta hacha, aquella misma arma, toda el agua, mucha hambre, etc. (y no este hacha, aquel mismo arma, todo el agua, mucho hambre, etc.)

Por otra parte, todos los numerales compuestos que contienen el numeral simple uno, una se comportan de la misma manera y se apocopan ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica: ventiún águilas, ventiún hachas, pero ventiuna mujeres, ventiuna amapolas.


Fuente: RAE, DPD
Foto destacada: Dan Carlson
Foto: Jeremy Bishop

Fundéu: portal de consultas lingüísticas en español

¿Qué es la Fundéu?

fundéu, fundeu, buscador, recomendaciones lingüísticas

La Fundación del Español Urgente, Fundéu, es una página web donde se incluyen recomendaciones, consultas y una selección de noticias y artículos relacionados con el español y su uso en los medios.

Su objetivo es impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación. Nacida en el año 2005 fruto de un acuerdo entre la Agencia Efe y el banco BBVA, trabaja asesorada por la Real Academia Española.

El equipo de la Fundéu está formado por periodistas, lingüistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores.

¿Qué encontramos en la página de la Fundéu?

La Fundéu publica diariamente recomendaciones lingüísticas fijando su foco en los temas de actualidad que se tratan en la prensa y que pueden dar lugar a dudas sobre su escritura. Así, se pueden encontrar desde recomendaciones sobre cómo referirse a aspectos de la La guerra de las galaxias hasta pautas para la transcripción del ruso o recomendaciones sobre el uso preferencial de términos propios sobre estrangerismos. Por ejemplo, a raíz del fin del famoso roaming, nos recomiendan optar por la forma «itinerancia».

Además, ofrecen respuestas a consultas sobre cuestiones lingüísticas por correo electrónico, por teléfono y a través de las redes sociales.

diccionarios, consultas lingüísticas, dudas lingüísticas, Fundéu, Fundeu

Buscar por categorías

Si queremos consultar el archivo de recomendaciones y consultas, podemos buscar por glosarios temáticos (ciencia y tecnología, deportes, economía, etc), por orden alfabético, por tipos de duda (gramática, léxico, ortografía, etc.) o por tipos de unidad (conjunciones, sustantivos, preposiciones, etc.).

En la web también podemos encontrar la sección «Especiales», con contenidos adicionales como el micrositio de La palabra del año, glosarios terminológicos como el del mundo de la moda y mucho más.

Por otra parte, la Fundéu gestiona la Wikilengua del español, un sitio abierto y participativo enfocado a los hablantes que quieren información práctica sobre la norma, el uso y el estilo del español.

 

Adverbios con posesivos: ¿encima de mí o encima mío?

Empezamos el año con una nueva entrada sobre recomendaciones lingüísticas y os hablamos sobre los posesivos y comentamos errores habituales cuando se combinan con adverbios.

Según las normas del español peninsular, los posesivos no pueden acompañar a los adverbios como por ejemplo cerca, detrás, delante, debajo, dentro, encima, enfrente, etc. Por lo tanto, no podremos decir *encima mío o *detrás tuyo, sino encima de mí o detrás de ti.

El origen de este error podría deberse a la equiparación del complemento preposicional introducido por la preposición de (encima de Laura) con los complementos posesivos (el perro de Laura). La diferencia está en que en el primer caso el núcleo es un adverbio (encima) y en el segundo es un sustantivo (perro).

Los adjetivos posesivos pueden complementar a un sustantivo, pero no a un adverbio, por lo que:

el perro de Laura = su perro o el perro suyo

encima de Laura ≠ *encima suyo ni *encima suya

Por lo tanto, si queremos saber si una expresión con un adjetivo posesivo es correcta, tenemos que fijarnos en si el núcleo es un sustantivo o no:

al lado suyo (correcto, lado es un sustantivo)

*cerca suyo/suya (incorrecto, cerca es un adverbio)

recomendaciones lingüísticas, posesivos

Otra forma de saberlo es anteponer el posesivo y ver si queda bien:

a su lado = al lado suyo (correcto)

su cerca cerca suyo (incorrecto)

Pero cuidado con alrededor de. En este caso, podemos usar los posesivos, pues se trata de la contracción de la partícula al y el sustantivo, hoy muy poco usado, rededor: alrededor tuyo.

Además, es importante recordar que el posesivo debe concordar en género con el sustantivo al que acompaña:

al lado de Laura = al lado suyo, no *al lado suya (lado es masculino).

Sin embargo, en los registros coloquiales, así como en países de Hispanoamérica, en algunas zonas meridionales de la península ibérica y en Canarias, estas expresiones están muy extendidas. Simplemente, no se recomienda su uso en la lengua culta.

Fuentes: Fundéu y Real Academia

Cómo se escriben las direcciones en español

En esta entrada sobre recomendaciones lingüísticas hablamos sobre el formato de las direcciones y de cómo escribirlas correctamente.

El formato de las direcciones postales

Aunque cada vez se escriban menos cartas, (quizás solo la que enviamos a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente) una de las cosas que más anotamos y que, paradójicamente, más nos hacen dudar al escribirlas son las direcciones. ¿Cómo se abrevian los nombres de las calles? ¿Cuándo hay que poner coma? Y los ordinales, ¿cómo se abrevian?

Os solucionamos estas dudas y todas las relacionadas sobre cómo se escriben las direcciones en español a continuación.

Nombres de calles

Los sustantivos genéricos que encabezan los nombres de las vías urbanas se escriben con minúscula inicial, a no ser que sea al principio de línea o después de un punto. Sin embargo, el término específico, que es un nombre propio, tiene que ir en mayúscula: calle Mayor, paseo de la Castellana.

Cuando el nombre de la calle está formado por varias palabras, todas las significativas se escriben con mayúscula inicial, es decir, se excluyen los artículos y las preposiciones: c/ Primero de Mayo.

En general, se recomienda escribir enteros los nombres de las vías urbanas, aunque si se trata de textos muy sintéticos como formularios, se pueden abreviar:

calle: c., también c/ y cl.

avenida: av.; avd.; avda.

paseo: p.º

plaza: pza., también pl. y plza.

recomendaciones lingüísticas, direcciones

Ordinales

En las direcciones se usa la representación numérica de los ordinales para referirse al número del edificio, del piso y de la puerta. En español, los ordinales se abrevian con el número seguido de un punto y de la letra volada º o ª en función de si es femenino o masculino:

1.º, 1.ª

2.º, 2.ª

3.º, 3.ª

En las direcciones, en España se escribe coma entre el nombre de la calle y el número del inmueble y, a continuación, el piso o la planta: c/ Balmes, 195, 7.º 2.ª.

Fuente: Fundéu y DPD

Dobles participios: ¿imprimido o impreso?

En esta entrada sobre recomendaciones lingüísticas te presentamos los dobles participios.

Los verbos imprimir, freír y proveer son los únicos que actualmente presentan dos formas de participio en español, la regular y la irregular. De ahí que puedan usarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica:

VerboParticipio regularParticipio irregularForma más empleada
imprimirSe han imprimido 2000 ejemplares de este libro.Se han impreso 2000 ejemplares de este libro.Tendencia, sobre todo en América, a preferir impreso.
freírNo deberías haber freído tanto el pescado.No deberías haber frito tanto el pescado.Mucho más frecuente el empleo de la forma irregular frito.
proveerSe habían proveído de todo lo necesario.Se habían provisto de todo lo necesario.Mucho más frecuente el empleo de la forma irregular provisto.

En función adjetiva se prefiere en todo el ámbito hispánico la forma irregular impreso: Encontramos una imagen impresa de un gato en una caja. 

dobles participios, recomendaciones lingüísticas

Sin embargo, no se debe confundir con las formas de los adjetivos, que son los que acompañan al nombre:

  • Para freír solo se usa la forma frito, que puede ser también un sustantivo («alimento frito»): Me encanta el huevo frito.; No se debe abusar de los fritos.
  • Para proveer (no se debe confundir con prever) se usan las dos formas adjetivales, aunque es más frecuente la forma irregular: Los recursos proveídos/Los recursos provistos.

Hay formas de otros verbos que también pueden generar dudas sobre su empleo como participios o adjetivos. Es el caso del verbo bendecir con las formas bendecido y bendito.

Lo adecuado es emplear bendecido como participio y bendito como adjetivo y sustantivo: El cura ha bendecido la casa.; Un poco de agua bendita no le puede hacer mal.;  dormías como un bendito en la cama.

Y otro ejemplo bastante usado hoy en día lo tenemos en las formas del verbo corromper: para las formas compuestas de los verbos se usa corrompido y como adjetivo corrupto.

Fuentes: Real Academia, Fundéu

Cuidado, «a ver» no tiene nada que ver con «haber»

En esta nueva entrada de recomendaciones lingüísticas hablamos de:

Las diferencias entre a ver y haber

A veces en la escritura, se confunde la expresión a ver con el verbo o el sustantivo haber debido a que son palabras homófonas. Sin embargo, sus usos son muy distintos:

A ver

  • Verbo seguido de a + infinitivo del verbo ver

Quiero viajar, salir a ver el mundo entero.

Se fue a ver una película al cine.

  • Expresión fija

En tono interrogativo, para solicitar que nos dejen comprobar o ver algo:

Mira que fotos más bonitas de mi perro. ¿A ver?

Seguida de una interrogativa indirecta, para expresar expectación o interés por saber algo:

A ver cuándo podremos ir de vacaciones a Laponia.

Para llamar la atención del interlocutor:

A ver, ¿has sacado el perro a pasear?

a ver y haber, recomendaciones lingüísticas

Seguido de una oración introducida por la conjunción si, para expresar interés, curiosidad, a veces en forma de reto, un temor o incluso un deseo o mandato:

A ver si te atreves a saltar en paracaídas desde un avión.

A ver si vamos a perder el tren.

A ver si me ayudas más a partir de ahora.

Para expresar algo que se considera evidente, equivalente a claro:

— ¿Al final vais a venir o no? — ¡A ver! Por eso nos habéis invitado.

En la mayoría de los casos, podremos sustituir a ver por veamos:

A ver cómo le va el examen. (= Veamos cómo le va el examen.)

A ver si te atreves. (= Veamos si te atreves.)

Haber

Haber puede ser un verbo o un nombre y tiene tres usos fundamentales:

  • Verbo auxiliar para los tiempos compuestos

Ahora no te quejes del precio de los vuelos. Haberlos reservado con más antelación.

Me gustaría haber estudiado idiomas.

  • Como infinitivo del verbo impersonal

Pudo haber algún accidente.

Tiene que haber alguna explicación.

  • Como sustantivo significa «conjunto de bienes o caudales de una persona»:

Su haber es considerable.

¿Había o habían?

El verbo haber se puede usar para hablar de la presencia de personas o cosas. En este caso se trata de oraciones impersonales, por lo tanto carecen de sujeto y van acompañadas del complemento directo. Los verbos concuerdan con el sujeto, pero no con el complemento directo, por lo que en oraciones impersonales el verbo se mantendrá en singular.

*Han habido algunos problemas. > Ha habido algunos problemas.

*Habían tres personas en la sala. > Había tres personas en la sala.

*Hubieron muchos participantes. > Hubo muchos participantes.

Fuentes: Fundéu y Real Academia

El uso de porqué, porque, por qué y por que

Empezamos la serie sobre recomendaciones lingüísticas disipando las dudas sobre las diferencias de uso entre porqué, porque, por qué y por que y te indicamos estrategias para evitar cometer errores.

Porqué

Porqué es un sustantivo equivalente a razón, motivo o causa y va con tilde porque es una palabra aguda terminada en vocal. Como sustantivo, suele ir acompañado de un artículo o algún otro determinante y tiene forma de plural.

No entiendo el porqué de su reacción.

La prensa desveló el caso y su porqué.

Los expertos han analizado una y otra vez los porqués de la crisis.

Porque

Se trata de una conjunción que puede tener valor causal o final y no lleva tilde porque es átona.

  • Porque causal

No quiso venir a la fiesta porque estaba cansado. (equivalente a ya que o puesto que)

— ¿Por qué no vienes? — Porque estoy cansado.

  • Porque final: seguido de un verbo en subjuntivo.

Les envió su currículo porque le tuvieran en cuenta para el puesto. (equivalente a para que)

Se puso a la cola porque su autora favorita le firmara el libro.

En sentido final, se admite la escritura de porque separada, aunque es preferible escribirlo junto.

Por qué

Está formado por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué, que se escribe con tilde diacrítica para diferenciarlo de la conjunción y del relativo que. Se usa en oraciones interrogativas, directas e indirectas, y exclamativas.

¿Por qué me miras así? (¿Por qué razón?)

recomendaciones lingüísticas, porque

Dice que no sabía por qué no le había gustado la película.

¡Por qué calles más bonitas pasamos!

Por que

  • Puede tratarse de la secuencia formada por la preposición por y el pronombre relativo que. Se puede reconocer fácilmente porque admite intercalar un artículo entre ellos.

Este es el río por (el) que navegamos el año pasado.

  • También puede tratarse de la preposición por exigida por el régimen de un verbo, un sustantivo o un adjetivo y la conjunción subordinante que.

La empresa optó por que bajaran los precios.

La madre tenía miedo por que los niños no supieran volver.

Estaba preocupado por que no llegaran a fin de mes.

Fuentes: Fundéu y Real Academia

¡Chist! ¿Ya lo sabes todo sobre las onomatopeyas?

La onomatopeya es una palabra formada a partir de la imitación de un sonido o un ruido, es decir, de su percepción acústica. Como la percepción es subjetiva, las onomatopeyas difieren en distintos idiomas. También se llama así la figura retórica que consiste en el uso de onomatopeyas.

Onomatopeyas: casos destacados

Las onomatopeyas cubren un campo amplísimo que va desde el ruido que se hace al andar hasta el de las campanas, pasando por un gran abanico de reproducciones sonoras como el ruido de la ropa, el de los medios de transportes y muchos otros. No obstante, hoy solo vamos a hablar de dos de los temas que más llaman la atención: animales y cómics.

Sonidos de animales

onomatopeyas, animales
Fuente: Soundimals.

Es curioso ver cómo se escriben los sonidos de los animales en distintos idiomas. Os mostramos algunos ejemplos, aunque puede haber otras opciones para cada idioma:

  • Pájaro: alemán: tschiep, tschiep; japonés: pyu pyu; griego: tsiutsiu; inglés: tweet-tweet; francés: cui-cui; italiano: cip cip; castellano: pío, pío; catalán: piu-piu o xiu-xiu.
  • Gallo: alemán: kikeriki; neerlandés: kukeleku; francés: cocorico; japonés: kokekokkoo; inglés: cock-a-doodle-doo; castellano: quiquiriquí; catalán: quicquiriquic.
  • Perro: alemán: wau-wau; francés: ouah-ouah; inglés: woof-woof; japonés: wan wan; italiano: bau bau; castellano: guau, guau; catalán: bub-bub.

Cómics

onomatopeyas
Astérix, el famoso galo de las aventuras de Goscinny y de Uderzo.

El género del cómic se caracteriza principalmente por la reproducción de la lengua oral en forma escrita, hasta el punto de que cuando leemos tenemos la sensación de estar escuchando lo que pasa en las viñetas. En este sentido, uno de los elementos clave del lenguaje oral son las onomatopeyas. Algunas típicas del género pueden ser:

  • Expresión de dolor: francés: aïe, ouille; inglés: argh, ouch, augh; japonés: u; castellano: ay, uy; catalán: ahaiohoiui.
  • Llanto: francés: hiii-hiii, ouinn; inglés: boo-hoo; japonés: eeee, miiii, hu-e; castellano: buaaa; catalán: buaaà (o buààà).
  • Golpe: francés: paf, baf; inglés: bam, sock, bash; castellano: zas, paf; catalán: clacpofpim-pam.

El «sonido simbólico» del japonés

Un caso especial lo encontramos en japonés y en el manga, claro. En japonés se utilizan mucho las onomatopeyas, más allá de los simples efectos sonoros como el de un teléfono (ring) o de algo que se cae al suelo (paf o plof).

Existe un número incalculable de onomatopeyas que también adoptan funciones verbales y adverbiales y que en algunos casos hacen referencia a acciones, estados o emociones que no necesariamente tienen un sonido asociado. Por lo tanto, se trata de una especie de «sonido simbólico» o fonosimbolismo, que es la idea de otorgar un valor psicológico a las vocales y a las consonantes. Asimismo podemos encontrar onomatopeyas para sonidos como la lluvia (para para), para el calor del sol (poka poka), para la cualidad de «desordenado» o «confuso» (gocha gocha) o para el adverbio «tímidamente» (osoru osoru).

Apuntes sobre las onomatopeyas en castellano

  • Las onomatopeyas formadas por repetición de uno o varios elementos se escriben normalmente con comas, pero pueden unirse con guion si se trata de una sucesión unitaria y continua: ja, ja, ja / ta-ta-ta-ta.
  • Cuando se unen con guion, cada elemento también es independiente a efectos de acentuación: blablablá, pero bla-bla-bla (cada elemento es un monosílabo).
  • También se pueden usar los puntos suspensivos para un largo espacio de tiempo entre sonidos: toc... toc… toc…
  • Las onomatopeyas pueden ser un recurso para la formación de nuevas palabras: piar, miar (derivación), el tictac del reloj, el gluglú del pavo (sustantivación).
  • Para expresar énfasis, no son raros los alargamientos de las onomatopeyas, en ocasiones incluso con secuencias consonánticas: chssss! (para pedir silencio), ¡buuuum! (un estallido fuerte).

Para más información, puedes realizar una consulta en el buscador en línea de la Nueva gramática de la lengua española de la Real Academia Española o buscar en esta lista elaborada por José Martínez de Sousa y recogida por la página web de la Fundación del Español Urgente.