¿Qué hace falta traducir?
El material que llega a sus clientes, siempre a punto
Hoy en día generamos una gran cantidad de material en formatos impresos y digitales que es la cara de nuestra empresa ante el mundo. Y es necesario que esté redactado correctamente en la lengua en cuestión para dar una buena imagen. Nosotros le podemos ayudar, ya que estamos preparados para traducir en los distintos formatos en que se suelen presentar estos materiales.
Traducir su web. Si su web no está traducida al idioma de su cliente potencial, este la visitará menos y durante menos tiempo. Peor aún: es muy posible que ni tan solo llegue a encontrarla, ya que los buscadores de Internet solo encuentran páginas con texto en el idioma en el que el cliente potencial haya realizado la búsqueda. Cada idioma al que NO tenga traducida su web implica renunciar a un buen número de clientes.
Traducir catálogos y folletos comerciales. Una vez establecido el contacto con el cliente potencial, a menudo el siguiente paso que este hará será consultar su oferta de servicios o productos mediante su catálogo o folleto. Sería positivo que el cliente viera que su aproximación a su cultura no se limita al escaparate web. Además, traducir los catálogos hará que más personas de la organización del cliente puedan acceder a ellos.
Traducir publicidad en medios de comunicación. La publicidad en medios de gran difusión (TV, radio, cartelería), si se realiza en el idioma local, demuestra la adaptación de la empresa al mercado y su compromiso con la cultura en la que se anuncia. La adaptación cultural del mensaje será incompleta sin la adaptación lingüística, es decir, sin la traducción.
Traducir mailings postales y marketing directo. Los mailings, postales o electrónicos, son un medio de comunicación directa poco popular, pero a veces son la única forma de transmitir un mensaje personalizado y masivo. Por eso es recomendable enviarlos, por lo menos, en el idioma habitual de su cliente: el incremento de la aceptación y la efectividad será perceptible y compensará de sobra la pequeña inversión en la traducción.
Traducir manuales de usuario, instrucciones y documentación de ayuda. Más allá de la primera compra, el éxito duradero de un producto dependerá del grado de comprensión de su funcionamiento por parte del cliente. Para que el comprador llegue a ser fiel y habitual, la primera experiencia tiene que ser satisfactoria, y cualquier ayuda es poca para conseguirlo. Unas instrucciones en su idioma serán una inversión mínima y rentable para empezar bien esta relación.
Traducir documentos de atención al cliente. La atención directa al cliente, telefónica o por escrito, es el último paso de la cadena de comunicación, y es el momento en que el cliente entra en contacto directo y personal con la empresa. Para demostrar coherencia con el esfuerzo de aproximación realizado en las etapas anteriores, es recomendable atender en su idioma las peticiones directas del cliente (asistencia, información, presupuestos, etc.), que pueden ser el inicio de una larga relación comercial.