Etiqueta: traducción jurada

Quiero una traducción al chino: ¿tradicional o simplificado?

- Ampersand, ¿diga?
- Buenos días. Necesito una traducción al chino.
- Ningún problema. ¿Chino simplificado o tradicional?
- Eh... mmm...

Sí, este podría ser el principio de una conversación entre nuestras gestoras de proyectos y algún cliente. En general, pensamos en el chino como en una entidad única, sin matices, que se escribe con aquellos dibujitos tan bonitos que no entendemos en absoluto. Pero no es tan sencillo.

Aunque, en general, se considera que el chino es una lengua única, está formado por una serie de dialectos tan diferentes entre sí que quizás sería necesario plantearse si son lenguas o geolectos distintos, pero eso ya sería tema para otra entrada. Si quieres más información sobre este tema, te recomendamos la Guía de estilo para el uso de palabras de origen chino elaborada por el Grupo de investigación en traducción del chino al catalán/castellano, publicado por Adeli Ediciones.

Sin embargo, nosotros no ofrecemos servicios de interpretación ni de mediación: solo trabajamos con la lengua escrita. Esto nos facilita un poco el trabajo, ya que podemos reducir la gran cantidad de variantes del chino a dos: chino tradicional y chino simplificado.

¿Qué diferencia hay entre el chino tradicional y el chino simplificado?

Una imagen vale más que mil palabras, ¿no? Mira esta tabla: en la primera columna encontrarás caracteres tradicionales y en la segunda, simplificados.

Los caracteres de la izquierda significan exactamente lo mismo que los de la derecha: escribir, escuchar, país (de arriba a abajo). Pero, como es evidente, los de la izquierda, que utilizan la grafía tradicional, tienen más trazos que los otros. Se llama escritura tradicional porque es la forma de escribir que se utilizó hasta mediados del siglo XX: durante la década de 1950, el gobierno chino decidió eliminar una parte de los trazos de los caracteres para simplificar el proceso de la escritura. Un ejemplo: en el primer caso, el carácter tradicional tiene 15 trazos, mientras que el simplificado correspondiente solo tiene 5.

¿Se utilizan ambas variantes? ¿Dónde se utilizan?

Sí, se utilizan las dos escrituras. El chino simplificado tiene un uso más amplio, ya que se utiliza en la China continental y en Singapur. En cuanto al chino tradicional, se utiliza en Taiwán y Hong Kong. Los habitantes de uno u otro sitio reciben la formación con el estilo de escritura correspondiente, así que, por ejemplo, la gran mayoría de los chinos que viven en la China continental difícilmente entenderán un texto escrito con escritura tradicional.

Conclusión: ¿necesito una traducción al chino tradicional o al chino simplificado?

Es importante que sepas quién va a recibir la documentación traducida. Si se trata de una empresa establecida en la China continental, lo más habitual es traducir el texto utilizando la escritura simplificada, que es la de uso oficial. En cambio, si quieres que tus documentos lleguen a Taiwán, tendrás que traducirlos al chino tradicional.

En Ampersand te ofrecemos traducciones a ambas variantes del chino escrito, ya que disponemos de un equipo de traductores al chino integrado por profesionales de la China continental y de Taiwán que nos permiten cubrir ambos servicios. Asimismo, disponemos de una de las pocas traductoras juradas de chino de Cataluña. Ponte en contacto con nosotros para aclarar cualquier duda sobre este aspecto o para encargarnos una traducción al chino. Estaremos encantadas de atenderte.

¿Te has quedado con ganas de saber más sobre el chino? Sigue nuestro blog y te contaremos más cosas.

 

 

La apostilla de la Haya y la traducción jurada

¿Qué es y para qué sirve una apostilla?

La apostilla de la Haya es una certificación que autentifica la firma de los documentos a los cuales va adjunta y que los dota de validez internacional. Sin embargo, la apostilla no autentifica en ningún caso la validez del contenido del documento para el cual se ha expedido, sino que solo certifica que la persona que firma está autorizada y calificada para firmar o sellar el documento en cuestión.

traducció jurada, postil·la, traducció oficial, apostilla de la Haya

La apostilla exime de la obligación de legalizar el documento por vía diplomática, pero solo en el caso de que el país emisor del documento se encuentre en la lista de firmantes del XII Convenio de La Haya del 5 de octubre de 1961. En caso contrario, se tendrá que legalizar el documento en la embajada o consulado del país emisor con jurisdicción en el país donde se tiene que presentar.

¿Quién expide la apostilla de la Haya?

La autoridad competente para apostillar en cada caso depende de la naturaleza del documento:

  1. Documentos emitidos por las autoridades judiciales: el secretario de la Sala del Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma correspondiente. En Cataluña: Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, p.º Lluís Companys, 14-16, 08071 Barcelona.
  2. Documentos autorizados notarialmente y documentos cuyas firmas ha legitimado un notario: el decano del Colegio de Notarios respectivo o un miembro de su junta directiva.
  3. Documentos de la Administración Central (los ministerios y sus organismos dependientes): el jefe de la Sección Central de la Subsecretaria del Ministerio de Justicia. El Ministerio de Justicia está ubicado en Madrid, calle San Bernardo, 45, 28015, y la solicitud se puede hacer de forma presencial o por correo.
  4. Documentos públicos del resto de las administraciones (delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en cada comunidad autónoma y/o provincia y el resto de las administraciones propias de las comunidades autónomas y las entidades municipales): las autoridades del punto 1 y 2 indistintamente, es decir, el secretario de la Sala del Gobierno del Tribunal Superior de Justicia o el decano del Colegio de Notarios.

Apostillas y traducciones juradas

postil·la, apostilla, apostilla de la Haya

El traductor jurado no es el responsable de llevar a cabo las gestiones para obtener la apostilla, sino que es la persona interesada quien tiene que informarse de si es necesario apostillar el documento y recurrir a la autoridad correspondiente para realizar el trámite.

¿Es necesario traducir las apostillas?

Legalmente no es necesario traducir la apostilla, ya que en el artículo 4 del Convenio de la Haya se establece que la apostilla puede estar redactada en la lengua oficial de la autoridad que la expide. Sin embargo, es recomendable traducirla, puesto que podría ser que el funcionario de turno no estuviera al corriente de esto y rechazara la traducción jurada.

¿Tiene que llevar la apostilla de la Haya la traducción jurada?

Lo que aporta validez legal a la traducción jurada son la firma y el sello del traductor, nombrado por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Además, el traductor tiene que incluir una certificación en la que hace constar que la traducción es completa y fiel al documento original. Por lo tanto, si la traducción se tiene que presentar en España, no es necesario legalizar la firma del traductor.

No obstante, si la traducción se tiene que presentar ante un organismo extranjero, habrá que consultar en cada caso en la embajada o consulado del país correspondiente si la traducción que ha realizado el traductor jurado español es válida por sí misma allí. De lo contrario, se tendrá que legalizar en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Para más información sobre las apostillas en papel o electrónicas, te puedes dirigir a la página correspondiente del Ministerio de Justicia.


En Ampersand Traducciones tenemos un equipo de traductores jurados de varios idiomas que cumplen con todos los requisitos para realizar traducciones juradas según las directrices del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Traducción jurada: todo lo que tienes que saber

¿Qué es y para qué sirve una traducción jurada?

Una traducción jurada es una traducción que tiene carácter oficial porque la ha hecho un traductor que ha obtenido el título de traductor-intérprete jurado que otorga el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación o las autoridades competentes del país o región de origen del traductor.

Pongamos que, para realizar algún trámite, tenéis que presentar una documentación a una institución u organismo que no utiliza el mismo idioma que el de vuestros documentos. En este caso, es probable que os pidan una traducción jurada. Por ejemplo, a un estudiante que quiere hacer un posgrado en el extranjero seguramente le pedirán la traducción jurada de su título universitario para poder hacer la solicitud de acceso.

¿En qué se diferencia de una traducción normal?

Una traducción normal y una traducción jurada no se diferencian por la calidad de la traducción, sino por la oficialidad de esta última, como ya hemos comentado.

Otra diferencia fundamental atañe al formato. La entrega de la traducción jurada tiene que ser necesariamente en papel porque la normativa publicada en el BOE (archivo en pdf) especifica que tiene que ir sellada y firmada. Por lo tanto, una traducción jurada en formato electrónico no tiene validez legal. Algunas instituciones aceptan la traducción jurada escaneada y, si el trámite avanza, acaban por exigirla en papel.

En el sello del traductor jurado tiene que constar siempre la información siguiente:

Nombre y apellidos
Traductor/a-intérprete jurado/da de (idioma)
N.º (número de traductor/a-intérprete jurado)

Además, la traducción tiene que ir acompañada de una certificación oficial del traductor jurado que asegura que la traducción es completa y fiel al original.

certificación jurada, traductor jurada, traducción jurada, traduccion jurada
Este es el modelo que recomienda el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y también puede ir acompañado de la misma certificación en el otro idioma.

A menudo nos preguntan si es necesario aportar el documento original para realizar la traducción jurada. Pues no, solo necesitamos que nos mandéis el documento que tengáis que traducir por correo electrónico. No hace falta llevar el documento original al traductor jurado, puesto que la normativa especifica que la traducción tiene que ir acompañada de una copia del documento original, sellada y con la fecha en todas las páginas.

¿Quién nombra a los traductores jurados?

Traduccion jurada, traductor jurado

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, a través de la Oficina de Interpretación de Lenguas, es el organismo encargado de nombrar a los traductores jurados de castellano a otros idiomas y de otros idiomas a castellano después de superar un examen que se convoca periódicamente.

En Cataluña, la Dirección General de Política Lingüística gestiona las pruebas de habilitación para los traductores o intérpretes jurados al catalán y del catalán a otras lenguas.

En Ampersand Traducciones ofrecemos el servicio de traducción jurada en múltiples idiomas, de modo que no dudéis en consultarnos o en mandarnos el documento que necesitáis traducir de forma oficial para que os enviemos un presupuesto.

Características de la traducción de cuentas anuales

Traducir para internacionalizar las empresas

La traducción de cuentas anuales es una necesidad que se ha ido intensificando debido al aumento sostenido de intercambios económicos entre empresas de diferentes países para abrir nuevas vías de crecimiento económico.

Este proceso de internacionalización de las empresas para llegar a nuevos mercados se puede traducir en diferentes acciones, tales como abrir oficinas de representación, sucursales, filiales, fusiones, participaciones en sociedades, alianzas, cooperaciones, etc. Y esta situación hace que en muchos casos las empresas tengan la necesidad de disponer de sus cifras económicas en varios idiomas.

Las cuentas anuales son los documentos a través de los cuales se presenta la información económica y financiera de una empresa de acuerdo con las normas internacionales de contabilidad e información financiera (NIC/NIIF). Se componen del balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto, el estado de flujos de efectivo y la memoria y se trata de una documentación que toda sociedad debe depositar en el Registro Mercantil.

Características de la traducción de cuentas anuales

Al tratarse de una especialidad de la traducción financiera, la traducción de cuentas anuales tiene algunas particularidades:

  • Según la combinación de idiomas, tendremos que adaptar la representación de los valores numéricos. Por ejemplo, en inglés los millares se representan con una coma, mientras que en castellano se hace con un punto. Otros idiomas lo marcan con espacios finos o apóstrofos.
  • El formato puede ser complejo y hay que respetarlo, especialmente en el caso de las tablas y de los gráficos que reflejan las cifras de resultados, pérdidas, ganancias, etc.
  • Existe una terminología específica del ámbito económico y financiero con la que los traductores tienen que estar familiarizados, así como también saber recurrir a las fuentes adecuadas para documentarse.

En este proceso de internacionalización es vital que las empresas puedan confiar en un servicio lingüístico de calidad para asegurar que toda la documentación económica y financiera que se tenga que presentar en el extranjero cumpla los estándares de rigurosidad, exactitud y también de confidencialidad.

traducción de cuentas anuales, traducción financiera, internacionalizaciónPor eso, en Ampersand Traducciones ponemos a vuestra disposición nuestro equipo de traductores especializados en traducción financiera, además de las herramientas tecnológicas necesarias para asegurar la calidad de las traducciones y el tratamiento confidencial de la información.

El uso de memorias de traducción y de glosarios terminológicos en nuestros proyectos permite optimizar el proceso de traducción y, al mismo tiempo, asegurar la coherencia terminológica y ajustar el plazo de entrega.

Finalmente, en algunos casos esta documentación se debe presentar con una certificación adicional: la que realiza el traductor jurado. Si es vuestro caso y lo que necesitáis es una traducción jurada de vuestras cuentas anuales, también os podemos ofrecer el servicio en varios idiomas.

No dudéis en enviarnos los documentos que tengáis que traducir y os mandaremos un presupuesto exacto y sin compromiso.

Características de la traducción de contratos

La traducción de contratos es, seguramente, la especialidad de la traducción jurídica que se solicita más habitualmente. La traducción de contratos es una traducción compleja que requiere un gran conocimiento, no sólo lingüístico, sino también en materia de derecho, ya que existen muchos tecnicismos y expresiones complejas propios de este tipo de documentos.

Un contrato es un compromiso explícito entre dos o más personas con capacidad para asumir compromisos que tiene efectos jurídicos y en virtud del cual las partes se obligan a cumplir determinadas cláusulas que rigen sus relaciones con vistas a una determinada finalidad o asunto. Existen varios tipos de contratos: de arrendamiento, de trabajo, de arras, de matrimonio, de hipoteca, de franquicia, etc.

Traducción de contratos

En la traducción de contratos, al tratarse de documentos con validez legal, el traductor tiene que realizar una traducción lo más fiel posible al original, manteniendo la estructura de las partes y de las cláusulas contractuales y siendo muy cauteloso en la traducción de nombres de instituciones, organismos y conceptos jurídicos.

También es importante destacar que, como hemos indicado, se trata de una documentación repleta de tecnicismos, por lo que en la traducción de contratos es imprescindible que el traductor esté familiarizado con este tipo de documentación y que conozca recursos y glosarios jurídicos que le apoyen en el proceso de la traducción. Asimismo, debe conocer el sistema jurídico en el que se enmarca el texto original y el que corresponda a la lengua de destino de la traducción.

Traducción de contratos: traducción jurada

En determinadas ocasiones es necesario dar un carácter oficial adicional al contrato traducido. En esos casos, es necesario realizar una traducción jurada del contrato. La traducción jurada debe realizarla  un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación o el organismo competente en el país de destino de la traducción. El traductor jurado firma y sella la traducción del contrato para dar fe de su veracidad y le da carácter oficial.