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Palabras en peligro de extinción o en certeza de olvido

Otro verano que termina. De nuevo las aletas de bucear al altillo y la chaqueta al colgador de la entrada. El otoño trae consigo asociado cierto grado de nostalgia, como la que me provoca dar por perdido el uso o relevancia de algunas palabras discretas y precisas. Me imagino el diccionario como un museo con el sótano atestado de obras preciosas condenadas al ostracismo, o peor, un árbol de cuyas ramas van cayendo las palabras caducas y se convierten en palabras olvidadas.

palabrasSi convenimos que el lenguaje es un ser vivo hay que aceptar que algunas palabras llegan y otras se van. El cambio social constante arrastra consigo el surgimiento de nuevas voces y el entierro de otras. De la misma forma que algunas están de paso por nuestra vida, caprichos pasajeros (¿evento?), otras pasarán a nuestro lado inadvertidas y se convertirán en palabras olvidadas. Puedes acudir al diccionario y buscar la voz masita y verás como no encuentras uso para la primera acepción, normal. Tampoco parece oírse hablar a menudo del terno, pero espero que vuelva a ponerse de moda si lo hace el traje de tres piezas.

Para ilustrar esta idea del museo y el árbol qué mejor que algunas de esas perlas en espera de destino:

  • terne, para describir a alguien.
  • alipori, en lugar de vergüenza ajena.
  • albudeca, para una sandía de mala calidad.
  • follón (en contraposición a cuesco), para aquel pedo silencioso y, a menudo, letal.
  • macoca, para el capón que se da con todos los nudillos, no solo con el del dedo corazón.
  • munúsculo, pertinente en la mayoría de cumpleaños.
  • nictálope, curiosa no por su significado sino por ser una enantiosemia (que significa una cosa y la contraria).
  • en tenguerengue, una locución para describir algo como inestable. ¿No les parece que la sonoridad de la palabra es definitoria?

palabras olvidadas, libros de lecturaFrente a toda la riqueza de un idioma con más de 93.000 voces sólo en el diccionario normativo de la Academia de la Lengua, resulta que andamos por el mundo empleando una media de 2000 palabras y los adolescentes 240. Está visto que el español es rico pero los españoles pobres, ¡qué paradoja!

Aun así, la lectura, además de alimentar nuestro espíritu, pone en nuestro camino voces llenas de precisión y matices que bien empleadas nos dotarán de discreción (el don de expresarse con agudeza, ingenio y oportunidad). Rebelémonos pues contra la cortedad, no parquedad. En nuestra mano está la salvación de estas palabras: leer para descubrirlas y escribirlas y decirlas para no condenarlas.

Y si empezábamos mencionando la nostalgia, terminamos con un posible antídoto, de Emily Dickinson: «para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro».

palabras olvidadas

 

¡Chist! ¿Ya lo sabes todo sobre las onomatopeyas?

La onomatopeya es una palabra formada a partir de la imitación de un sonido o un ruido, es decir, de su percepción acústica. Como la percepción es subjetiva, las onomatopeyas difieren en distintos idiomas. También se llama así la figura retórica que consiste en el uso de onomatopeyas.

Onomatopeyas: casos destacados

Las onomatopeyas cubren un campo amplísimo que va desde el ruido que se hace al andar hasta el de las campanas, pasando por un gran abanico de reproducciones sonoras como el ruido de la ropa, el de los medios de transportes y muchos otros. No obstante, hoy solo vamos a hablar de dos de los temas que más llaman la atención: animales y cómics.

Sonidos de animales

onomatopeyas, animales
Fuente: Soundimals.

Es curioso ver cómo se escriben los sonidos de los animales en distintos idiomas. Os mostramos algunos ejemplos, aunque puede haber otras opciones para cada idioma:

  • Pájaro: alemán: tschiep, tschiep; japonés: pyu pyu; griego: tsiutsiu; inglés: tweet-tweet; francés: cui-cui; italiano: cip cip; castellano: pío, pío; catalán: piu-piu o xiu-xiu.
  • Gallo: alemán: kikeriki; neerlandés: kukeleku; francés: cocorico; japonés: kokekokkoo; inglés: cock-a-doodle-doo; castellano: quiquiriquí; catalán: quicquiriquic.
  • Perro: alemán: wau-wau; francés: ouah-ouah; inglés: woof-woof; japonés: wan wan; italiano: bau bau; castellano: guau, guau; catalán: bub-bub.

Cómics

onomatopeyas
Astérix, el famoso galo de las aventuras de Goscinny y de Uderzo.

El género del cómic se caracteriza principalmente por la reproducción de la lengua oral en forma escrita, hasta el punto de que cuando leemos tenemos la sensación de estar escuchando lo que pasa en las viñetas. En este sentido, uno de los elementos clave del lenguaje oral son las onomatopeyas. Algunas típicas del género pueden ser:

  • Expresión de dolor: francés: aïe, ouille; inglés: argh, ouch, augh; japonés: u; castellano: ay, uy; catalán: ahaiohoiui.
  • Llanto: francés: hiii-hiii, ouinn; inglés: boo-hoo; japonés: eeee, miiii, hu-e; castellano: buaaa; catalán: buaaà (o buààà).
  • Golpe: francés: paf, baf; inglés: bam, sock, bash; castellano: zas, paf; catalán: clacpofpim-pam.

El «sonido simbólico» del japonés

Un caso especial lo encontramos en japonés y en el manga, claro. En japonés se utilizan mucho las onomatopeyas, más allá de los simples efectos sonoros como el de un teléfono (ring) o de algo que se cae al suelo (paf o plof).

Existe un número incalculable de onomatopeyas que también adoptan funciones verbales y adverbiales y que en algunos casos hacen referencia a acciones, estados o emociones que no necesariamente tienen un sonido asociado. Por lo tanto, se trata de una especie de «sonido simbólico» o fonosimbolismo, que es la idea de otorgar un valor psicológico a las vocales y a las consonantes. Asimismo podemos encontrar onomatopeyas para sonidos como la lluvia (para para), para el calor del sol (poka poka), para la cualidad de «desordenado» o «confuso» (gocha gocha) o para el adverbio «tímidamente» (osoru osoru).

Apuntes sobre las onomatopeyas en castellano

  • Las onomatopeyas formadas por repetición de uno o varios elementos se escriben normalmente con comas, pero pueden unirse con guion si se trata de una sucesión unitaria y continua: ja, ja, ja / ta-ta-ta-ta.
  • Cuando se unen con guion, cada elemento también es independiente a efectos de acentuación: blablablá, pero bla-bla-bla (cada elemento es un monosílabo).
  • También se pueden usar los puntos suspensivos para un largo espacio de tiempo entre sonidos: toc... toc… toc…
  • Las onomatopeyas pueden ser un recurso para la formación de nuevas palabras: piar, miar (derivación), el tictac del reloj, el gluglú del pavo (sustantivación).
  • Para expresar énfasis, no son raros los alargamientos de las onomatopeyas, en ocasiones incluso con secuencias consonánticas: chssss! (para pedir silencio), ¡buuuum! (un estallido fuerte).

Para más información, puedes realizar una consulta en el buscador en línea de la Nueva gramática de la lengua española de la Real Academia Española o buscar en esta lista elaborada por José Martínez de Sousa y recogida por la página web de la Fundación del Español Urgente.

Aspirinas, chupachups y las marcas comerciales

Denominaciones procedentes de marcas comerciales

La lengua es un órgano vivo que incorpora palabras nuevas constantemente para adaptarse a las necesidades comunicativas que surgen a raíz de la aparición de nuevos conceptos.

Un recurso lingüístico habitual para la formación de nuevos vocablos es el paso de nombres propios a nombres comunes (derivación impropia o transcategorización). En algunos casos, los nombres propios que se integran en la lengua y se convierten en nombres comunes pueden ser marcas comerciales.

A menudo los nombres de marcas comerciales se popularizan en la lengua general para designar a un objeto determinado de forma genérica (por una relación de metonimia) y no es extraño incluso oírlos en los medios de comunicación. Sin embargo, los diccionarios suelen tardar en registrarlos por varios motivos, como para asegurar que no se trata de usos efímeros, por las reservas legales de algunas empresas y por no discriminar a otras marcas que pueden hacer referencia al mismo concepto.

marques comercials, marca registrada, marcas comercialesEn general, pues, es preferible emplear designaciones descriptivas o denominaciones tradicionales, si las hay, antes que marcas comerciales.

No obstante, en algunos casos la extensión del uso, la documentación existente y la internacionalización de la palabra, entre otros criterios, pueden hacer aconsejable la aprobación de algunas de estas denominaciones.

Marcas comerciales en la lengua española

En algunos casos, la marca comercial se ha integrado en la lengua y ha pasado a ser un nombre común, por lo que se tendrá que escribir con minúscula.

Sin embargo, no todos los diccionarios recogen las mismas palabras procedentes de marcas comerciales. A continuación te mostramos una comparativa a modo de ejemplo sobre el tratamiento de algunas palabras procedentes de marcas comerciales en algunos diccionarios y recursos en línea: el Diccionario de la lengua española de la RAE, diccionario normativo de referencia de la lengua española; el Diccionario del español actual de Manuel Seco (consulta en papel); el Diccionario Clave y la página Fundéu, la Fundación del español urgente.

 DRAESecoClaveFundéu
aspirina (Aspirina®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
bamba (Wamba®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
jeep (un Jeep Cherokee®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
chiruca (Chiruca®)creu, notic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
rímel (Rimmel®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
teflón (Teflon®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
formica (Formica®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
celo (Cello®)tic, ok, sitic, ok, si *cellotic, ok, sitic, ok, si
wifi (organización Wi-Fi® Alliance, wireless fidelity)tic, ok, sicreu, notic, ok, si *wi-fitic, ok, si
velcro (Velcro®)tic, ok, sicreu, notic, ok, sitic, ok, si
clínex (Kleenex®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
vespa (Vespa®, el escúter)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
pósit (marca Post-it®)tic, ok, sicreu, notic, ok, sitic, ok, si
tirita (marca Tiritas®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
gillette (marca Gillette®)tic, ok, sitic, ok, sitic, ok, sitic, ok, si
chupachups (marca Chupa Chups®)tic, ok, sitic, ok, si *chupachú, chupa-chuptic, ok, si *chupachústic, ok, si

En definitiva, antes de optar por el nombre de una marca comercial, sería conveniente averiguar en qué fuentes encontramos documentado su uso y también tener en cuenta la naturaleza del texto donde queremos incorporarlo.

Consultar el Diccionario de la Real Academia y algo más

Opciones de búsqueda del diccionario de la Real Academia

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El Diccionario de la lengua española es la obra lexicográfica de referencia de la Real Academia Española. La vigesimotercera edición, publicada en octubre de 2014 y enmarcada en la celebración del tricentenario de la Academia, es fruto de la colaboración de las veintidós academias integradas en la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).

La versión electrónica del diccionario de la Real Academia permite seleccionar distintos criterios de búsqueda. La «búsqueda simple o por palabras» permite acceder a los artículos del diccionario por cualquier palabra o sus formas derivadas. Por su parte, la «búsqueda avanzada o por lemas» admite cuatro modalidades de consulta:

  • La búsqueda «exacta».
  • La búsqueda «empieza por».
  • La búsqueda «termina en».
  • La búsqueda de tipo «contiene».

Otras opciones más curiosas de búsqueda son la «búsqueda por anagramas», que muestra los lemas que se obtienen de reordenar las letras de la palabra buscada, y la «búsqueda aleatoria», en la que se muestran entradas del Diccionario seleccionadas al azar.

El Diccionario panhispánico de dudas y otros servicios de la RAE

diccionario-panhispanico, diccionario de la real academiaEl Diccionario panhispánico de dudas es un diccionario normativo que regula el uso correcto de la lengua española y sirve a los usuarios para resolver las dudas más habituales que plantea el uso del español, ya sean de tipo ortográfico, sintáctico, morfológico, lexicosemántico, etc. Por lo tanto, en él podemos encontrar información sobre cuestiones generales como la pronunciación, los extranjerismos, la acentuación, el uso de las mayúsculas, etc., o sobre palabras concretas que plantean algún tipo de duda.

Además, la página web de la Real Academia consta de un servicio de consultas lingüísticas coordinado por el departamento de «Español al día», que se creó en noviembre de 1998 coincidiendo con la apertura de la primera página de la Real Academia Española en Internet. Podemos enviar nuestras consultas cumplimentando el formulario web para tal propósito o a través de Twitter.

Antes de enviar nuestra consulta, no obstante, debemos asegurarnos de que la respuesta no se encuentra en el Diccionario panhispánico o en la sección de respuestas a las preguntas más frecuentes de tipo ortográfico, gramatical y léxico.

 

Wordreference: el éxito de los diccionarios en línea

Hoy en día, cuando tenemos una duda lingüística, ya no recorremos sistemáticamente a un diccionario de papel, sino a diccionarios en línea.

Internet nos ofrece un amplio abanico de herramientas de consulta, y las grandes obras de referencia no se han quedado al margen. Como exponemos en otras entradas de este blog, algunas obras de referencia como el Diccionari de la llengua catalana o el Diccionario de la lengua española han sabido apreciar la inmediatez y la facilidad de acceso que ofrecen los soportes en línea y están presentes en la red.

wordreference

En este sentido, uno de los primeros portales gratuitos de diccionarios en línea que apareció fue WordReference.com (1999), que actualmente sigue entre las webs más vistas del mundo y entre las 100 más visitadas en el Estado español. Y la pregunta es: ¿cuál es la clave del éxito de WordReference frente a todos los diccionarios en línea que encontramos en Internet?

Probablemente, el motivo principal es que reúne en una sola web recursos en 18 idiomas distintos: diccionarios bilingües, monolingües, de sinónimos, conjugaciones, etc., lo que la convierte en una de las herramientas más consultadas por todo tipo de usuarios, desde estudiantes de idiomas hasta traductores.

Por otro lado, combina diccionarios de referencia como el Diccionario de la lengua española (2005) o el Collins Spanish Dictionary (2005) con diccionarios propios de WordReference, en constante expansión y revisión. De esta forma, la gran variedad de fuentes nos permite contrastar la información que recibimos.

Recientemente, este diccionario en línea ha incorporado una nueva pestaña de búsqueda llamada «WR reverse», que funciona de la siguiente forma: si buscamos la traducción de la palabra bookworm en castellano, por ejemplo, en la pestaña «WR reverse», la web nos indicará en qué entradas del diccionario en castellano aparece dicha palabra. De esta forma disponemos de una herramienta adicional para buscar equivalencias en dos idiomas.

Asimismo, desde el verano de 2015, gracias a la iniciativa de la Dirección General de Política Lingüística de Cataluña, WordReference también dispone de un diccionario monolingüe de catalán, el Diccionari manual de la llengua catalana (Vox, 2011). En el futuro se prevé incluir también un diccionario bilingüe inglés-catalán y catalán-inglés.

Finalmente, otro factor que explica el éxito de WordReference es que ofrece una herramienta muy valorada por los usuarios: los foros de consulta. Desde 2004, podemos resolver dudas sobre el uso de la lengua o sobre traducción dirigiéndonos a hablantes nativos de un gran número de idiomas. Podemos utilizar muchos foros distintos: sobre gramática, vocabulario o terminología especializada de un determinado idioma, o dedicados a un idioma concreto como el húngaro, el finlandés, el hebreo, el coreano, el árabe, el polaco, etc.